María del Mar Morales
Health coach - Esp. en Nutrición
Última actualización: 7 julio, 2020
Uno de los grandes retos que debes asumir si estás iniciando un estilo de vida más saludable y consciente, es sin duda el de aprender a leer las etiquetas nutricionales para identificar los productos que más se adecuen a tus propósitos y necesidades.
El etiquetado nutricional es muy amplio, sin embargo uno de los segmentos a los que debes prestar mayor atención es el de la lista de ingredientes, en el cual encontrarás información muy útil para conocer el verdadero valor nutricional de los productos.
A continuación, te damos 5 tips que debes tener en cuenta al momento de leer la lista de ingredientes:

1.Los ingredientes están listados de mayor a menor cantidad. Es decir, el primer ingrediente que veas en la lista será el que mayor presencia tenga en el alimento que estás revisando.
Por ejemplo, si vas a comprar una mantequilla de maní y los ingredientes están listados así: Aceite vegetal no hidrogenado, maní, sal marina, sucralosa… esto quiere decir que el principal ingrediente de ese producto es el aceite y no el maní.
2. ¿Cuántos ingredientes son muchos? Cuando un producto tiene más de 5 ingredientes y cuando la mayoría de ellos son nombres que te cuesta pronunciar, ya es considerado un alimento altamente procesado.
Esto quiere decir que son elaborados principalmente con ingredientes industriales: conservantes, estabilizantes, emulsionantes, edulcorantes y colorantes artificiales.
3. Otros nombres para el azúcar: si estás llevando una estilo de vida saludable y has decidido dejar de lado el azúcar añadido por los diferentes efectos negativos asociados al mismo, debes saber que existen otros nombres utilizados por los fabricantes y que también significan azúcar.
Algunos ejemplos son: sacarosa, dextrosa, maltosa, glucosa, galactosa, melasa, caramelo, jarabe de maiz, jugo de caña, etc…
4. Alérgenos en los alimentos: por ley, la lista de ingredientes debe contener las sustancias presentes (o trazas) que sean conocidas por generar alergias o intolerancias en algunas personas. Un ejemplo son: gluten, leche, maní, soya, huevo y ajonjolí.
5. Aceite vegetal hidrogenado o aceite vegetal no hidrogenado: estos son dos de los ingredientes más comunes que suelen aparecer en las etiquetas de los productos y que generan gran confusión.
Lo que debes comprender es que un aceite vegetal hidrogenado es un aceite que ha pasado por un proceso industrial para convertirse en grasa sólida. Se usa para aumentar el tiempo de conservación de los alimentos y está relacionado con un mayor riesgo de cardiopatías.
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