María del Mar Morales
Health coach - Esp. en Nutrición
Hacer ejercicio es uno de los mejores hábitos que puedes incluir en tu día a día para mantener una buena salud, sin embargo es importante que mantengas una higiene adecuada antes, durante y después de tus entrenamientos con el objetivo de evitar posibles daños en tu piel.
La sudoración excesiva combinada con el maquillaje, la exposición al sol (si entrenas al aire libre) y la contaminación de implementos y entornos pueden ser factores que propicien la aparición de algunos problemas en la piel o que exacerben condiciones existentes.
Por ello es importante que empieces a prestar mayor atención a tu rutina de cuidado para la piel y que evites algunas conductas que pueden afectarte a corto y largo plazo.
En Viva mi Salud hemos reunido algunas recomendaciones que pueden resultarte de mucha utilidad:
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Antes de entrenar
1. Retira tu maquillaje
El maquilla obstruye los poros e impide la adecuada expulsión de toxinas a través de la sudoración. Además la captura de sudor, bacterias y calor debajo de capas de maquillaje puede ocasionar enrojecimiento, irritación y exacerbar condiciones como el acné.
2. Aplica protección solar si entrenas al aire libre
Asegúrate de elegir un protector solar de FPS 30 o superior, resistente al agua y de preferencia que diga “no comedogénico”, es decir que no obstruye los poros de la piel. También querrás elegir un producto de amplio espectro que te proteja de los rayos UVA y UVB.
3. Recoge bien tu cabello
Al recoger tu cabello, asegúrate que tenga el mínimo contacto con la piel de tu rostro. De esta forma evitarás que la suciedad o la grasa se transfiera de un lugar a otro.
Aún cuando tengas el cabello limpio, los productos de cuidado que utilizas en él pueden pasar a tu cara y obstruir los poros.
Durante el entrenamiento
1. Usa una toalla limpia
Para secarte el sudor usa una toalla que esté limpia y evita ponerla en superficies contaminadas mientras entrenas (máquinas llenas de sudor o el piso). De esta forma evitarás llevar bacterias a tu piel.
Cuando uses la toalla, hazlo con golpesitos suaves sobre la piel y evita frotarla pues esto último puede ocasionar irritación.
2. No toques tu cara
Al estar en constante contacto con el mundo exterior, tus manos son un foco de bacterias y suciedad. Por ello es importante que evites al máximo tocar tu piel durante el entrenamiento y también en cualquier otro momento.
3. Cuidado donde pones tu rostro
Si entrenas en un gimnasio, evita ubicar tu rostro sobre implementos como colchonetas, las cuales han sido usadas por muchas personas antes que tú. Incluso si acabas de limpiarlas, los ingredientes de los productos de aseo pueden resultar abrasivos para tu piel.
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Después de entrenar
1. Limpia tu piel
Aún cuando hayas tenido todos los cuidados descritos anteriormente, tu piel puede haber acumulado bacterias durante el entrenamiento, así que considera bañarte al terminar.
Si te resulta imposible tomar una ducha después de entrenar, al menos lava tu rostro con un limpiador suave y agua tibia. Recuerda frotar con delicadeza.
2. Hidrata tu piel
De ser posible usa una crema o sérum hidratante después de entrenar (y después de lavar tu rostro). De esta forma ayudarás a que tu piel recupere la humedad pérdida mediante la sudoración.
3. De nuevo protector solar
Este es un paso que nunca debe faltar en tu rutina de cuidado para la piel, así que aplica protector nuevamente después de entrenar, sobre todo si saldrás al aire libre.
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